sábado, 27 de agosto de 2011

Endless nights.

La verdad es que estoy teniendo una semana aburridilla. He salido muy poco (tampoco me he esforzado por buscar planes, que conste) y muchas salidas han sido básicamente para conducir. El coche de mi padre es un poco distinto del que utilizaba en la autoescuela (es un trasto, vamos), y manejarlo es otro cantar. Pero bueno, se conduce mejor cuando no tienes la estúpida presión de saber que se te van 46 euros por cada práctica doble. Aun así, a veces cuando conduzco me suena en mis adentros la voz de Paco (mi profesor) con perlitas como modera un poquiiiiiito, ese embrague hay que soltarlo más suavemente, pero Jose, ¿qué parte de "gira a la derecha" no has entendido? y demás... y sí, no era raro que me dijera de ir a la derecha y yo fuera a la izquierda. Siempre las he confundido.

Pero aparte de eso, el martes salí con Romi y Jhonathan. O como se escriba. Fuimos al sur a pasar la noche. Supongo que ir el martes no fue una idea muy propia ya que había más bien poca actividad, pero bueno. Estuvimos un ratillo por las dunas, un sitio precioso (aunque las de Fuerteventura me gustaron más, lógicamente). Y cómo no, tratándose de Romi... sacamos varias fotos.




Debí haber llevado más dinero, porque solo el cenar ya me desperró (siempre tiendo a pensar que las cosas van a ser menos caras). Aunque al menos la comida estaba muy bien. Pedimos pizza y luego helado de esos que ves en los anuncios o películas pero que luego en tu puta vida los pruebas. Muy rico todo. Me pregunto por qué no hice foto de los helados... lol.

Tras eso, fuimos a dar una vuelta mientras intentábamos encontrar un pub. Acabamos en uno que no conozco la verdad, y encima lo cerraron prontísimo. En realidad lo mejor fue ver cómo algunos guiris se liaban de lo lindo y cómo alguna que otra ni se mantenía en pie de lo bebida que estaba. Eso y que pusieron Champagne Showers de LMFAO, que es muy motivante. ♥



Pero quizás lo más divertido fue que Romina se puso media piripi tras beber algo de alcohol accidentalmente (Jhonathan pidió Coca Cola y la tía pues entendió que era Coca Cola + alcohol... y parece que Romi de poco se alegra). No sé ni siquiera cómo, pero se enredó el pelo en los matos de una casa cercana. Y eso que no bebió tanto tampoco... un día habrá que emborracharla para ver qué tanto nos hace un show. Encima se puso a reírse todo el rato y se me contagió la risa... he de ser la única persona que se enrala sin beber siquiera.

Tras eso acabamos en su coche sobándola un rato, ya que Romi era la conductora en cuestión seguía bajo el efecto pedo y yo al no tener los documentos de conducir en ese momento pasé siquiera de ofrecerme. En realidad podría haberme quedado durmiendo en el coche... no se estaba tan mal.

Deberíamos salir más veces en ese plan, solo que en un día mejor. O si no sencillamente emborrachar a Romina que con eso ya hay diversión. Si lo lee me va a matar, en fin. That's all, folks!

♫ Ambientado por You've Got The Love, de Florence + the Machine.

lunes, 22 de agosto de 2011

Videojuegos que me marcaron... hoy, Final Fantasy.

Vaya, si parece que voy a acabar escribiendo en mi blog más frecuentemente de lo que pensaba.

Las nueve de la tarde/noche se acercan y yo me encuentro haciendo literalmente nada. De hecho me he pasado el día entero así. En realidad mi cuerpo clama actividad mientras que mi cabeza no quiere oír hablar de la universidad. Si es que soy contradicción pura. Supuestamente hoy iba a salir, pero un simpático incidente hizo que cambiase de parecer y me quedase aquí. En realidad es asquerosa la sensación que se te queda tras tirar un día, pero hey, todos hemos tirados días por la basura más de una vez.

En fin, los primeros párrafos han tenido relación nula con el título de la entrada, así que supongo que ya es hora de entrar al tema. Últimamente he estado pensando qué videojuegos jugar. Pokémon Negro fue el último que jugué seriamente, y realmente no queda mucho que hacer. Con lo que me duró HeartGold... y este ya en 105 horas me sabe a chicle requetemascado. Así que he pensado que quizás sea hora de retornar a Final Fantasy. Y aquí es donde la entrada llega a su tema central.


Mi historia de amor (y a ratos odio) con Final Fantasy se remonta a 2002. Ya conocía la saga de oídas, reviews en revistas, amigos que habían jugado... pero a mí me sonaba a chino hasta que en una tarde/noche de otoño de 2002 me hice con una copia de Final Fantasy VIII. De segunda mano, eso sí, que el Daily Price está(ba) ahí para algo. El videojuego me atrapó instantáneamente, no sin antes pasar por los típicos problemas de un newbie. Lo típico que luego recuerdas con cariño, vamos. Día tras día jugaba, aunque bueno, no tenía Internet y deberes casi que menos, en aquel tiempo los videojuegos me duraban menos pues aparte de los videojuegos no tenía más que hacer. No, tampoco tenía amigos. Lo sé, eso se contradice con lo que algunos amigos míos lo habían jugado, pero da igual. Those were the days. Jamás lo acabé, sin embargo, entrené pésimamente a mis personajes por lo que la última jefa jamás la derroté. Pero vi el final de todos modos así que lo doy por acabado. No me suelo complicar la vida.

Pasó un tiempo tras jugarlo. No fue hasta 2004 que volví a jugar. Final Fantasy X fue el elegido en esta ocasión. Nuevamente quedé muy satisfecho, y X-2 siguió después. Personalmente, entiendo que X-2 se considere el peor Final Fantasy (aunque en realidad no lo es, juega a los tres primeros y luego me cuentas), pero siento que sí se le tiene muy prejuiciado solo por ser desenfadado. De todos modos he de admitir que eso de que Yuna se pase de invocadora a pop star es un tanto ridículo, pero al menos experimentaron. También por aquellos tiempos jugué a Final Fantasy VI en su versión PSOne, pero jamás logré llegar muy lejos porque estaba en inglés, y jamás entendí una papa. En estos momentos me alegro de haber estudiado inglés más en serio tras salir de bachillerato. Supongo que habría sido interesante hacerme con ella hoy en día.

En 2006 Internet había llegado a mi vida, y Final Fantasy V cayó junto a Final Fantasy VI. En forma de ROMs, obvio. Final Fantasy VI posiblemente sea mi FF favorito (hasta ahora). Tengo una debilidad innata por los videojuegos de los 90, sobre todo por los de la Super Nintendo. A esa debilidad le sumas un argumento elaboradísimo y un sistema de batalla lleno de posibilidades (y tremendamente avanzado para 1994), y voilà! Final Fantasy VI es aún considerado como uno de los grandes de la saga. Lástima que no tenga el factor gráficos de su parte (bueno, yo como fan de los 2D amo la parte gráfica), y eso eche a muchos seguidores atrás.

Al año siguiente jugaría a Final Fantasy I y IV, seguido luego de Final Fantasy XII. Ni el I ni el IV lograron realmente captarme. De hecho, el I es una soplapollada suprema. De todos modos, imagino que estaba bien para la época en la que se lanzó. Eso sí, el XII me encantó. Muchos dicen que es un mal juego, realmente yo lo encuentro un soplo de aire fresco en la saga. Aparte, me encanta el argumento, es bastante político y ofrece más profundidad en comparación a otros juegos de la saga. Lo único que critico es el uso de los llamados Espers, está todo muy liado.

Y hasta ahí. Tras XII, mi relación con la saga murió prácticamente. Jamás tuve voluntad para jugar al II, y el VII/IX jamás los supe encontrar. Un amigo me regaló el VII para mi cumpleaños, pero no sé cómo hacerlo funcionar en mi PC. Tendré que preguntarle. De los de PlayStation3 ni hablo, porque no me pienso comprar dicha consola en la vida. El año pasado jugué al X, pero no pude continuar pues un defecto del disco me retenía en la Llanura de los Rayos. Fuck.

Lo cierto es que no me interesa tanto el jugar las partes de PS3 (vamos, me han dicho que la saga se está desplomando), pero las de PSOne que me quedan sí me interesan y mucho. De momento estoy jugando al Final Fantasy II, que es un juego bastante más simple, aunque no es que me esté matando y lo estoy jugando básicamente por contarlo más en la saga. Sí, por lo que viene a ser el frikismo básicamente. Me pregunto si tendré la voluntad de terminar. Ya lo comunicaré en futuras entradas, de momento creo que esta ha sido bastante larga.

PD: Sugerencias de otros títulos de la saga que debería jugar o cuáles no en comentarios, please. Recomendaciones de otros RPGs también serían bienvenidas.

jueves, 18 de agosto de 2011

Do it again.

La verdad es que estos días han sido algo raros.

El martes fue un día algo triste para mi madre y para mí, dado que nuestra cobaya murió. Me irrita mucho la gente que se ha limitado a decirme pues cómprate otra y ya está. Entiendo que la intención es/era animarme, pero en casa nos ha dolido particularmente porque jamás hemos tenido mascotas en casa, y la ratita era como una excepción pues fue un regalo, y total, no ocupaba tanto espacio tampoco. Sé que hay gente que ya ha tenido varias mascotas y como que no les impacta demasiado, pero en nuestro caso, tras tres años y medio pues como que nos ha dado pena. Pero bueno, ahora descansa, la enterramos junto al mar que creo que es un sitio muy bonito.


En estos días también formalicé ya la matrícula para este curso universitario. Va a ser un curso raro porque tengo asignaturas tanto de primero como de segundo (el ser alumno adaptado de la titulación conlleva cosas raras). Espero aprobar, pero sobre todo espero lograr un equilibrio entre la vida personal y la vida estudiantil, que aunque a muchos les es fácil yo he tenido problemas con ello. Ya hablaré más adelante de las asignaturas que tengo este año, no me apetece mucho ahora como comprenderán.

Ayer, afortunadamente, tuve un día más tranquilo. Salí con mi amiga Beverly, y la verdad es que estoy muy contento de que hayamos vuelto a retomar el trato, pues aunque nunca nos dejamos de llevar, estuvimos un tiempo sin salir por ahí y en solo este mes ya hemos salido dos veces (y esperemos que la tercera llegue pronto, jejeje). La verdad es que tengo razones para estar alegre. ^_^


Y bueno, eso era básicamente lo que me apetecía contar. Tampoco quería hacer una entrada larga, pero me apetecía plasmar un poco estas cosas, luego cuando las lees al tiempo las ves desde otra perspectiva y hace bien. Nos leemos!

♫ Ambientado por SEVEN DAYS WAR (Live Version), de Ayumi Hamasaki.

lunes, 15 de agosto de 2011

Starting over.

Pues sí, un nuevo blog. ¿Que por qué? Es cierto que puede ser algo sorprendente porque realmente jamás abandoné el anterior (y de hecho hice varias actualizaciones no hace mucho), pero la verdad es que esta decisión de cambiar de blog no atiende a ninguna razón en paricular.

En un inicio este blog sería solo parte de un proyecto que me estoy proponiendo, creando aparte uno o dos blogs más, solo que temáticos. En este, básicamente, me gustaría hacer lo que hice en el anterior, hablar de cosas de mi vida sin ninguna consistencia aparente, sencillamente de lo que fluya en el momento. El idioma en el que escribiré irá variando entre inglés y español, aunque supongo que quizás me mantenga más con el español dado que sé que leer entradas en inglés podría ser bastante cansino para gente que no domina mucho la lengua. Reservaré el inglés para otro blog, y quien sabe si el francés... me voy a poner experimental con los idiomas a estas alturas y todo.

¡Cierto! Ni siquiera me había presentado. Este soy yo:


Realmente creo que es un paso bastante prescindible pues sé que, dado que promocionaré mi blog en redes sociales, los que accederán a él serán básicamente conocidos. Pero uno nunca sabe. Me llamo Jose, tengo 20 años y vivo en Las Palmas de Gran Canaria, España. Ex-estudiante de Filología Inglesa reconvertido en estudiante de Lenguas Modernas (Inglés + Francés). Esto de escribir me gusta pero siempre me acaba faltando voluntad o consistencia, por eso digo que este blog consistencia no tendrá mucha. Mejor avisar de antemano, ¿no?

Dicho esto, creo que esta entrada introductoria ha sido introductoria de sobra. Me voy a leer Scott Pilgrim, que logré encontrar unos cuantos links para bajármelo tras un buen rato frustrándome con archivos de extensión desconocida.

Si es que Internet no es tan distinto de una jungla al final... :P

♫ Ambientado por KO-SO-KO-SO, de Koda Kumi.