El tiempo pasa demasiado rápido. Recuerdo aún el 31 de diciembre del año pasado. Es gracioso porque en realidad no pasa nada, solo cambia el número del año. A los ojos del mundo es otro día. El sol se levanta igual que ayer, y la luna sale cuando le toca (aunque por suerte cada vez sale más tarde porque ya el solsticio está superado... ^^). No es algo universal, es solo un cambio en el sistema en el que nuestra cultura mide el tiempo, pero hey! hacemos un show de ello. Supongo que eso es lo bonito, buscar de la cosa más tonta un motivo para celebrar. Si no, la vida sería aburridísima.
El 2011 no fue un año tranquilo. Fue un año de muchos cambios. Algunos, la mayoría, han sido para bien. Otros no tanto pero si te pones a pensar en los errores, te amargas. Como persona he cambiado mucho, me he deshecho de las presiones estúpidas que me ponía a mí mismo y me he concienciado de que he de disfrutar más de la vida. He tenido momentos malos, mi vida no es perfecta (la de nadie lo es) pero tengo la satisfacción de haber actuado de una manera medianamente correcta en general. He cometido fallos, sí, ¿y qué? He de admitir que hay personas con las que me comporté algo injustamente (particularmente en la primera parte del año, y creo que si lo leen sabrán quiénes son), pero han sabido perdonarme y entenderme un poco (lo cual es difícil, jajaja).
Este año me saqué el carné, quitándome así uno de los pesos más grandes que arrastraba desde 2009 (interrumpidamente, no estuve todo el tiempo sacándomelo). También cumplí uno de mis sueños: ir a un país de habla inglesa, a Inglaterra. Tres semanas en Londres que son indudablemente lo mejor que me llevo del año. No solo por los lugares visitados y lo aprendido (no solo a nivel idiomático sino a nivel personal), sino por la maravillosa gente que conocí ahí. Ellos saben quiénes son, los echo mucho de menos (no cuento a Nayra, que la veo casi siempre, pero tú también fuiste parte de eso!) y es fascinante lo mucho que unas personas te pueden marcar en tres semanas... recuerdo que desde el primer día ya acabamos muchos juntos, y al día siguiente decíamos "mañana a hablar inglés en serio, ¿eeeeeh?" y al final pues lo chapurreábamos un par de veces al día y ya. xD Pero qué bien lo pasamos.
Otro cambio fue el de carrera. O mejor dicho, de plan, la carrera es casi la misma. Me va bien, y al menos he aprendido a encontrar un equilibrio entre cuándo he de descansar y cuándo he de trabajar, cosa que hasta este punto no había encontrado y que me está ayudando mucho con mis problemas de ansiedad. Quizás lo que más me cueste es socializar, pero bueno, estoy en una situación difícil en muchos sentidos (horarios algo incómodos, asignaturas de distintos cursos)... que durará hasta el año que viene. Sinceramente, estoy orgulloso no de la decisión en sí, sino de la manera de la que estoy llevando las cosas. Dos años atrás me habría sido impensable tener aguante. Y el llegar a casa con la sensación de cumplir y aprender nunca me supo tanto. Espero que el inicio del 2012 coincida con buenos resultados en las actas. =)
Antes dije que hacemos un espectáculo de cosas ordinarias, pero también he de admitir que yo quedo influido por ello. Mañana es solo un día más, pero tengo la sensación de que quizás sea una oportunidad para cambiar las cosas, cuidarme más, empezar a hacer técnicas relajantes, planear viajes, probar nuevos estilos musicales, empezar otro idioma, reestructurar mis horarios... es curioso, pero sí, el cambio de unidades en el año parece que te da ilusión o ganas de comenzar de cero. Supongo que otros odiarán justamente ese cambio, yo no es que esté entusiasta sobre la idea, pero quizás sí sea una oportunidad para al menos llenarnos con un poco de esperanza.
El 2012 no pinta bien en muchos aspectos, y desde luego hay cosas que no van a cambiar, hay tiranía, desequilibrios y un mundo que muchos comienzan a pensar seriamente que acabará el 21 de diciembre, pero podemos hacer de este año un buen año. O al menos me gusta pensarlo.
Cierro esta entrada con la canción de la que salen los versos iniciales de esta entrada. Conocí esta canción en bachillerato y siempre me da muy bien rollo.
May all your wishes be granted this year.



